La elección del punto de vista narrativo

 

La elección de quién cuenta tu historia (el narrador) y desde qué perspectiva se presenta esa historia al lector (el punto de vista —PDV— ,  Point of View  —POV—) es una de las decisiones técnicas más fundamentales y con mayor impacto que tomarás como novelista. Esta elección no es solo estilística: afecta a la intimidad que el lector desarrollará con los personajes, a la cantidad y el tipo de información a la que tendrá acceso, a la fiabilidad de esa información y al tono general de la narración. Por tanto, afecta a la experiencia completa de la lectura.

Dominar las sutilezas del narrador y el punto de vista narrativo te permitirá controlar con maestría cómo se despliega el mundo y la trama de tu novela. Por ello, en este artículo te explico y analizo cuáles son las opciones fundamentales de narrador, para que elijas estratégicamente aquella que mejor sirva a los objetivos de tu historia. ¡Vamos a ello!

Nube de palabras en distintos colores que muestra la clasificación de los narradores literarios: protagonista, limitado, testigo, omnisciente y observador.

 

Narrador vs. autor

Antes que nada, resulta fundamental distinguir el concepto de autor (o escritor) del de narrador. Mientras que el autor (o escritor) es la persona que escribe el relato, el narrador es la voz que nos transmite la historia. Por tanto, es el autor el que decide qué narrador nos va a contar la historia y de qué manera va a hacerlo.

Narrador en primera persona (“yo”)

Mujer joven sonriendo con un micrófono en la mano sobre un fondo blanco, representando visualmente la voz y la perspectiva subjetiva del narrador en primera persona.

NARRADOR PROTAGONISTA

Este narrador habla en primera persona y se corresponde con el personaje protagonista de la historia. Cuenta los hechos desde su punto de vista, presentándolos de forma subjetiva, contando solo lo que él ve, piensa y siente. Por tanto, el lector puede acceder a sus pensamientos o sentimientos, pero únicamente a ellos, no pudiendo acceder a los del resto de personajes.

     Dejé a Inés con la palabra en la boca. No estaba dispuesto a escuchar ni una excusa más. Decía que quería ayudarme, pero, lejos de eso, siempre encontraba algún motivo para salirse con la suya. Me encerré en mi despacho, puse música clásica y saqué los papeles que me había dado Miguel. Quizás si volvía a leerlos hallaría alguna pista.

Ventajas:

  • Facilita una máxima empatía con el lector, ya que, al describir los sentimientos y las motivaciones que lo empujan a actuar de una determinada manera, se presenta como alguien cercano y fácil de comprender.
  • Aporta credibilidad a la historia, como si se tratara de una confesión que le hace al lector (como cuando alguien nos cuenta de primera mano algo que ha visto).

Inconvenientes:

  • Impide al lector conocer más alada de su punto de vista. El lector no puede acceder a los pensamientos y a las motivaciones del resto de personajes, por lo que la objetividad de la historia se resiente.
  • Su lenguaje viene delimitado por el tipo de personaje que representa (acorde con su edad, su procedencia o clase social…). De esta manera, si se trata de un personaje de una clase social baja, su habla debe reflejar esa circunstancia (con el uso de vulgarismos y con un argot determinado, por ejemplo).

NARRADOR TESTIGO

Este narrador habla en primera persona y se corresponde con un personaje secundario de la historia. También nos cuenta la historia limitándola a lo que ve, piensa y siente, siempre desde su punto de vista. Por tanto, no nos aporta demasiada información sobre los demás personajes ni sobre el personaje principal.

Ventajas:

  • Aporta credibilidad a la historia, como si se tratara de una confesión que le hace al lector (como cuando alguien nos cuenta de primera mano algo que ha visto).

Inconvenientes:

  • Su lenguaje viene delimitado por el tipo de personaje que representa (acorde con su edad, su procedencia o clase social…). De esta manera, si se trata de un personaje de una clase social baja, su habla debe reflejar esa circunstancia (con el uso de vulgarismos y con un argot determinado, por ejemplo).

Estos narradores (narrador protagonista y narrador testigo) se pueden alternar en diferentes secciones o capítulos (usando un narrador para cada sección o capítulo, nunca mezclándolos: por ejemplo, un narrador protagonista en un capítulo y otro narrador protagonista —o un narrador testigo— en otro capítulo) para mostrar los sentimientos, pensamientos y motivaciones de más de un personaje, aunque no suele ser habitual.

Narrador en segunda persona (“tú”)

Plano de perfil de dos hombres conversando frente a frente sobre un fondo gris claro, representando la apelación directa al interlocutor propia del narrador en segunda persona.

Este narrador, llamado también "narrador apelativo", habla en segunda persona, como si se dirigiera al lector o como si hablara consigo mismo (desdoblando su persona y hablándole a esa otra parte). Suele usarse en determinados fragmentos, y no a lo largo de toda una novela, y además suele usarse con el verbo en presente.

Ejemplo con el final en segunda persona:

     Llegué cinco minutos antes. Al entrar, la recepcionista me miró como si ya supiera a lo que iba.
     —Vengo a hacer una entrevista.
     Siguiendo sus indicaciones, me senté en la sala de espera. La puerta del despacho no tardó en abrirse. Nos dimos la mano y nos sentamos. Luego, empezamos a comentar mi currículum. El miedo y la inseguridad me acechaban, sobre todo al recordar la gran cantidad de desastrosas entrevistas que había hecho. Sin embargo, y no sé por qué, esta vez fue distinto. Sufrí por dentro y sudé por fuera, pero mantuve la compostura y poco a poco fui resolviendo la situación con éxito. Cuanto mejor me salía, más cómodo me sentía y mejor impresión era capaz de dar. Y así fue cómo conseguí mi trabajo. Todo es posible en esta vida. Cuando sientes ganas de abandonar, cuando crees que ya no puedes aguantar ni un minuto más, ése es precisamente el momento en que cambia tu suerte.

Fíjate como en este ejemplo se usa todo el rato el narrador protagonista en primera persona, menos al final (señalado en negrita), en que, buscando acercarse al lector de una forma directa y que lo involucre, se pasa a un narrador en segunda persona.

Nota que sería distinto si hubiese dicho:

Ejemplo entero en primera persona con final genérico:

(…) Y así fue cómo conseguí mi trabajo. Todo es posible en esta vida. Cuando uno siente ganas de abandonar, cuando cree que ya no puede aguantar ni un minuto más, ése es precisamente el momento en que cambia su suerte.

(En esta versión, el uso del impersonal “uno” transforma la vivencia en una reflexión generalizada o máxima filosófica, distanciando la emoción del individuo para convertirla en una verdad universal).

Ejemplo entero en primera persona:

(…) Y así fue cómo conseguí mi trabajo. Todo es posible en esta vida. Cuando siento ganas de abandonar, cuando creo que ya no puedo aguantar ni un minuto más, ése es precisamente el momento en que cambia mi suerte.

(Al mantener la primera persona hasta el final, el texto se cierra sobre la experiencia estrictamente individual del protagonista, sin buscar la complicidad directa del lector ni la generalización del mensaje).

Ventajas:

  • Crea, en el momento dado en que se usa, una máxima complicidad con el lector, porque hace como si se dirigiera a él de forma directa, involucrándolo.

Inconvenientes:

  • Usarlo durante todo el relato puede resultar muy complicado, ya que no permite acceder a ninguna escena en donde el narrador no aparezca ni a los pensamientos y sentimientos de terceros personajes. Si se usa mal, se pasa a un inverosímil narrador omnisciente en tercera persona que rompe por completo la lógica:
     Entras en el bar ansioso por encontrarla. Llevas toda la semana esperando este momento y ahora que se acerca te notas patoso y acobardado. Rápidamente te haces cargo de la situación: ella todavía no ha llegado, y Mike y los demás están en la barra. Te acercas a ellos.
      —Hola, tío —te saluda Tim.
     Respondes al saludo y, extrañado, buscas a Mike con la mirada. Mike es tu primo mayor, y es el que lidera la pandilla. Siempre es el primero en querer fiesta, pero hoy está absorto en la barra y no te ha visto ni llegar. Está preocupado porque, desde que lo expulsaron del instituto, sus padres le han prohibido salir. Hoy ha escapado aprovechando un momento de despiste, pero ahora teme lo que se pueda encontrar a su regreso.
     —Buenas, Mike. ¿Qué te pasa hoy? —le preguntas dándole un golpe en el hombro—. Estás en otro mundo, chaval.

Fíjate que, como resultado de usar ese narrador como no toca, toda la secuencia (no solo la negrita) es extraña, y además surgen frases forzadas como la de “Mike es tu primo mayor, y el que lidera la pandilla” (ah, gracias por la información porque no sabía quién era mi primo mayor ni quién es el que lidera mi propia pandilla). Además, la frase “Está preocupado porque, desde que lo expulsaron del instituto, sus padres le han prohibido salir. Hoy ha escapado aprovechando un momento de despiste, pero en esos momentos teme lo que se pueda encontrar a su regreso” es ilógica, ya que no es posible que sepa qué le está preocupando a Mike en este momento si todavía no ha hablado con él. Eso solo podría saberlo un narrador omnisciente.

Narrador en tercera persona (“él/ella”)

Hombre de perfil utilizando una cámara réflex profesional y mirando por el visor sobre un fondo gris, representando la mirada externa, el encuadre y el enfoque objetivo del narrador en tercera persona.

NARRADOR EN TERCERA PERSONA OMNISCIENTE (“el que todo lo sabe”)

Este narrador habla en tercera persona (“él/ella”) y no se corresponde con ningún personaje, ni protagonista ni secundario. Es decir, no participa en los hechos y es externo a la historia, contemplándola desde fuera. Se trata de alguien que cuenta la historia desde arriba, como si fuera Dios. Puede ver todo lo que pasa en el presente, incluso lo que pasa en un mismo momento en lugares distintos o alejados, y conoce el pasado y el futuro; es decir: se desplaza libremente por el tiempo y el espacio. Y no solo sabe lo que sucede, sino que también conoce todo lo que piensan y sienten los personajes. Su conocimiento de los hechos, por tanto, es total y absoluto. Por otro lado, esta figura puede hacer sus propias reflexiones y juzgar a los personajes. Es el tipo de narrador más habitual de la novela y un grandísimo porcentaje de obras maestras están escritas desde este punto de vista.

      Juan la dejó con la palabra en la boca. Sentía que en realidad se lo tenía bien merecido, porque, aunque decía que quería ayudarlo, nunca lo hacía y siempre encontraba algún motivo para salirse con la suya. Se encerró en su despacho, puso música clásica y sacó los papeles que le había dado Miguel creyendo que si volvía a leerlos con calma tal vez hallaría alguna pista.
     Inés, por su lado, no tuvo el valor de subir. Estaba agotada y ya no sabía cómo demostrarle que su amigo no era lo leal que él creía. Años después se reiría de todo esto, pero, por el momento, no podía más que estar ahí, dándole vueltas al asunto. Estuvo tumbada escuchando sonar en el piso de arriba ‘Las cuatro estaciones’ de Vivaldi, hasta que, de puro cansancio, quedó dormida.

Fíjate que el narrador no está presente en la historia. Sin embargo, sabe todo lo que sucede en el piso de arriba y en el de abajo. Sabe lo que hace Juan y lo que al mismo tiempo hace Inés, sabe lo que ambos piensan y sienten e incluso, en el caso de Inés, nos hace partícipes de lo que esta pensará en el futuro (se reiría de todo esto).

Ventajas:

  • Supone para el autor el control total de la información y la posibilidad de graduarla como le venga en gana.
  • Facilita al lector la empatía con todos los personajes, ya que describe los sentimientos y las motivaciones que empujan a cada uno a actuar de una determinada manera.
  • Otorga un altísimo grado de objetividad a lo contado. Pese a que el narrador conoce el mundo interior y subjetivo de cada personaje, precisamente al poner todos estos mundos al alcance del lector consigue que este perciba que no se le está ocultando nada, que la información no se está exagerando o se le está quitando importancia, que no está siendo manipulada y que está siendo equilibrada (aunque, por este mismo motivo, este narrador no funciona bien en las novelas negras o de misterio. Ten en cuenta que, si el narrador lo conoce todo, no hay manera de sorprender al lector sin “hacer trampa”, sin que el narrador se reserve información conscientemente, y eso puede hacer que, al final de la novela, el lector se sienta “estafado”).  Como consecuencia directa, aporta una grandiosa credibilidad a la historia, porque su autoridad y su dominio sobre ella son absolutos. En cualquier caso, no hay que olvidar que este narrador puede emitir sus propias opiniones y juicios de valor, y que a veces puede incluso camuflarlos de tal forma que resulta difícil discernir si lo que dice lo piensa realmente él o lo piensa el personaje.

Si te fijas en la negrita de estos dos ejemplos, verás a lo que me refiero. En ambos textos el narrador es omnisciente, pero mientras que en el primero queda claro que la frase en negrita es un pensamiento de Juan, en el segundo no está tan claro. Puede tratarse de un pensamiento de Juan o bien de un juicio del narrador muy bien camuflado (el matiz está en poner o no delante el “Sentía que”):

  1. Juan la dejó con la palabra en la boca. Sentía que en realidad se lo tenía bien merecido, porque, aunque decía que quería ayudarlo, nunca lo hacía y siempre encontraba algún motivo para salirse con la suya.
  2. Juan la dejó con la palabra en la boca. En realidad, se lo tenía bien merecido. Aunque decía que quería ayudarlo. nunca lo hacía y siempre encontraba algún motivo para salirse con la suya.
  • Se expresa en un lenguaje neutro, sin limitaciones dadas por los personajes. Como no forma parte de la historia ni la protagoniza, su habla no tiene que corresponderse con el habla de sus personajes. De este modo, aunque sus personajes sean de una clase social baja, la voz del narrador podrá expresarse en un lenguaje neutro y sin vulgarismos o limitaciones dadas por ese entorno cultural o educativo.

Inconvenientes:

  • El nivel de empatía y de proximidad entre el lector y el personaje o personajes principales nunca será tan grande como el nivel de proximidad que, por ejemplo, se genera entre el lector y el narrador protagonista. Hay que tener en cuenta que en este segundo caso el lector sólo recibe información de los sentimientos del protagonista, mientras que con el narrador omnisciente recibe información de todos (lo que le permite someter al personaje a objetividad y juzgar si se equivoca, por ejemplo en su relación con los otros personajes, de los cuales también conoce sus sentimientos y motivaciones).

NARRADOR OBSERVADOR

Este narrador habla en tercera persona y tampoco se corresponde con ningún personaje. Habla también desde fuera. Sin embargo, no tiene el poder omnipresente del narrador omnisciente. Sólo muestra lo que se ve, como si se tratara de una cámara de cine, sin poder acceder a los sentimientos de los personajes ni conocer ni el pasado ni el futuro, por ejemplo.

    Juan la dejó con la palabra en la boca. Se encerró en su despacho, puso música clásica y saquó los papeles que le había dado Miguel. Inés, por su lado, estuvo tumbada escuchando sonar en el piso de arriba ‘Las cuatro estaciones’ de Vivaldi, hasta que, finalmente, quedó dormida.

Ventajas:

  • Se expresa en un lenguaje neutro, sin limitaciones dadas por los personajes. Como no forma parte de la historia ni la protagoniza, su habla no tiene que corresponderse con el habla de sus persona-jes. Así, aunque sus personajes sean de una clase social baja, la voz del narrador podrá expresarse en un lenguaje neutro y sin vulga-rismos o limitaciones dadas por ese entorno cultural o educativo.

Inconvenientes:

  • Dificulta la empatía con los personajes, pues no puede profundizar en ellos ni mostrarnos cómo se sienten o qué piensan.

NARRADOR EN TERCERA PERSONA LIMITADA (o narrador equisciente)

Este narrador habla en tercera persona y también desde fuera. Es una especie de narrador observador pero que comparte su conocimiento del universo narrativo con algún personaje (personaje focal), normalmente el protagonista. Así, si el personaje focal no sabe que le han preparado una fiesta sorpresa, el narrador tampoco lo sabrá, pero sí podrá contar cómo se siente dicho personaje ante el hecho, porque sí conoce sus pensamientos, sentimientos y motivaciones. Y, cuando el narrador relate alguna escena en la que no aparece el personaje focal, su punto de vista pasará de una focalización interna a una focalización externa. Actuará, por tanto, como un narrador observador: completamente imparcial y limitado a la superficie de los hechos, sin capacidad para infiltrarse en la psique de los personajes restantes.

Aunque este narrador puede cambiar de personaje focal en diferentes secciones o capítulos de la narrativa (nunca mezclándolos) para explorar múltiples puntos de vista y situaciones en una misma historia, generalmente se adhiere a una perspectiva específica que le permite ofrecer una visión más profunda de ese personaje. 

      Juan la dejó con la palabra en la boca. Sentía que en realidad se lo tenía bien merecido, porque, aunque decía que quería ayudarlo, nunca lo hacía y siempre encontraba algún motivo para salirse con la suya. Se encerró en su despacho, puso música clásica y saquó los papeles que le había dado Miguel creyendo que si volvía a leerlos con calma tal vez hallaría alguna pista.
     Inés, por su lado, estuvo tumbada escuchando sonar en el piso de arriba ‘Las cuatro estaciones’ de Vivaldi, hasta que, finalmente, quedó dormida.

Ventajas:

  • Facilita una máxima empatía con el personaje focal, puesto que al lector sólo le es posible acceder a los pensamientos y sentimientos de este personaje.
  • Combina la empatía de la 1.ª persona con el lenguaje neutro de la 3.ª.

Inconvenientes:

  • Impide al lector conocer más allá del punto de vista del personaje focal. La objetividad de la historia se ve resentida al no acceder a las motivaciones del resto de personajes.

Tabla comparativa de consulta rápida

PERSONA TIPO NARRADOR CARACTERÍSTICAS VENTAJAS INCONVENIENTES
1.ª (“yo”) Protagonista El sujeto de la acción cuenta su propia historia. Visión puramente subjetiva. Máxima empatía e intimidad. Gran credibilidad (confesión). Visión sesgada (sin acceso al mundo interior de otros personajes). Lenguaje limitado por la cultura y edad del personaje.
1.ª (“yo”) Testigo Personaje secundario que narra lo que observa desde su subjetividad. Participación limitada. Aporta credibilidad y un ángulo externo sobre el conflicto. Visión sesgada (sin acceso al mundo interior de otros personajes). Lenguaje limitado por la cultura y edad el personaje.
2.ª (“tú”) Apelativo El narrador habla como si se dirigiera al lector o a sí mismo. Uso frecuente del presente. Complicidad extrema. Involucra al lector obligatoriamente. Difícil de sostener. Puede resultar forzado o artificial.
3.ª (“él/ella”) Omnisciente "Dios" narrativo. Conoce pasado, presente, futuro y mentes de todos. Control total de la información. Lenguaje neutro. Cierta distancia emocional.
3.ª (“él/ella”) Observador Actúa como una cámara. Solo narra lo externo perceptible. Lenguaje neutro. Gran objetividad visual. Imposibilidad de profundizar en el interior psicológico.
3.ª (“él/ella”) Equisciente Fuera de la acción pero enfocado en un personaje focal. Combina empatía de 1.ª persona con lenguaje neutro de 3.ª. Pierde el acceso a emociones al alejarse del personaje focal.

Conclusión

La elección de la voz narrativa no es una mera formalidad, sino la herramienta que define el vínculo emocional entre tu historia y quien la lee. Elige estratégicamente el tipo de narrador en función de la amplitud de visión que quieras que tenga el lector y del grado de conexión que desees establecer con tus personajes.

Recuerda que, en la edición profesional, la coherencia de este punto de vista es innegociable. Un desliz en la perspectiva puede romper la inmersión y debilitar la verosimilitud de tu obra. Tómate el tiempo necesario para encontrar la voz que tu historia necesita para brillar con luz propia.