La estructura de un libro
Como escritor, dominas el lenguaje de las historias. Sin embargo, cuando tu manuscrito entra en el mundo editorial, de repente empiezas a oir muchos otros términos que suenan casi a un código secreto: "página de cortesía", "primera de forros", "camisa", "colofón"... Es la jerga técnica precisa que se utiliza en la industria editorial para definir cada uno de los componentes que transforman un manuscrito en el objeto físico que llega a las librerías.
Y, aunque fuera de ese ámbito la gente de a pie no usa este vocabulario, es importante que tú, como autor, estés familiarizado con él. Por ello, en este artículo te explico qué significa cada uno de esos términos profesionales, para que entiendas la estructura de un libro como lo haría un editor, un maquetador o un impresor. Al terminar de leer, no solo conocerás la anatomía completa de un libro, sino que dominarás el lenguaje para hablar de él con propiedad.

El libro desde la perspectiva editorial
Para entender la estructura de un libro desde una perspectiva editorial, lo dividiremos en dos áreas funcionales: la estructura externa, que es la herramienta de venta y protección, y la estructura interna, que es la organización del contenido. A continuación, paso a desglosarlas.
En cualquier caso, es importante destacar que para la encuadernación de un libro no hay normas fijas establecidas: si bien existe un patrón o encuadernado modelo, lo cierto es que las diferentes partes que constituyen un libro pueden cambiar de una obra a otra.
LA ESTRUCTURA EXTERNA: EL VEHÍCULO COMERCIAL Y PROTECTOR
La estructura externa de un libro sirve para atraer al lector, informarle del contenido y proteger dicho contenido. En concreto, son las cubiertas o tapas, que están hechas generalmente de un material más duro y grueso que el de los pliegos, como cartón o plástico, y que están formadas por los siguientes elementos:

- Primera de cubierta o primera de forros (a veces también llamada cubierta, cubierta anterior o tapa). Se trata de la parte frontal del libro, que comúnmente se confunde con la "portada" y donde se indican el nombre del autor, el título de la obra y, si cabe, el nombre de la editorial. Además, si la obra pertenece a otra obra o colección, se indica el nombre de la obra completa de la que forma parte y el número de volumen que representa dentro de ella.
Es el principal activo comercial del libro. Su diseño debe capturar la atención del comprador en menos de tres segundos en una librería física o en una tienda online. Comunica género, tono y público objetivo. Su aprobación final es una decisión estratégica de la editorial.
- Segunda de cubierta o segunda de forros (a veces también llamada contracubierta anterior o contratapa anterior). Se trata del reverso de la primera de cubierta, y aunque algunas veces las editoriales aprovechan esta parte para publicitar, por ejemplo, otros títulos del autor, en general suele ir en blanco. En las ediciones de pasta dura, pueden ir pegadas las "guardas".
- Tercera de cubierta o tercera de forros (a veces también llamada contracubierta posterior o contratapa posterior). Se trata del reverso de la cuarta de cubierta y, lo mismo que la segunda de cubierta, suele aparecer en blanco. En las ediciones de pasta dura, pueden ir pegadas las "guardas".
- Cuarta de cubierta o cuarta de forros (a veces también llamada cubierta posterior, contracubierta o contratapa). Se trata de la parte trasera del libro, que comúnmente se confunde con la "contraportada". En ella suele escribirse una sinopsis de la obra y de su contenido y también, a veces, información relativa a su autor. También aquí se inclute el ISBN con el código de barras, elemento imprescindible para la comercialización del libro.
- Forro, camisa o sobrecubierta. De uso opcional, la camisa o sobrecubierta es una cubierta suelta de papel muy utilizada en ediciones especiales y de tapa dura porque permite un diseño más rico y complejo que la impresión directa sobre cartón y, además, protege su integridad. Se considera un elemento de prestigio.
- Solapas, solapillas o aletas. De uso opcional, las solapas, solapillas o aletas son una prolongación lateral de las cubiertas del libro o del forro —cuando lo hay— y aparecen dobladas hacia adentro. En la solapa delantera suelen colocarse datos adicionales como información relativa a la obra, a la biografía del autor o al resto de sus obras; en la solapa trasera puede colocarse, por ejemplo, una lista de títulos (ya sean títulos de la colección a la que pertenece la obra, ya sean títulos de las otras obras del autor publicadas por la misma editorial). Por tanto, es un espacio publicitario y de contenido de valor añadido que, además, aporta una sensación de mayor calidad a las ediciones de tapa blanda.
- Faja. De uso opcional, la faja es una tira promocional de papel que abraza el libro. Es una herramienta de marketing de impacto directo y temporal que se usa para comunicar, por ejemplo, un premio novel de literatura, un récord de ventas ("50.000 ejemplares vendidos") o la conexión con una película. Su objetivo es romper el patrón visual en la mesa de novedades.
- Lomo. Se trata una pequeña zona que hace de puente entre las dos cubiertas y que está justo en la parte opuesta al corte de las hojas. Es donde se encolan o cosen los pliegos. Además, en ella se imprimen el nombre del autor, el título de la obra, el sello editorial y, cuando procede, el número de volumen o tomo. Dado el limitado espacio, estos datos se imprimen verticalmente, y de abajo a arriba en España. El ancho del lomo va a depender del número total de páginas de la obra y del grosor del papel sobre las que hayan sido impresas, aunque normalmente se sitúa entre 0,5 y 2 centímetros.
- Cabezada. Banda de tela estrecha que se coloca en los dos extremos del lomo.
- Canto. Corte del libro opuesto al lomo.
- Guardas. Son las páginas que aparecen al abrir la tapa de un libro (de tapa dura); son de un papel más grueso y sirven para unir la parte exterior del libro con su parte interior. A veces se imprime en ellas algún motivo con función decorativa. La guarda que va pegada a la primera de cubierta es la "contraguarda". A la que queda libre se la llama "guarda volante".

LA ESTRUCTURA INTERNA: EL CONTENIDO
La estructura interna del libro se corresponde con su "contenido" o "tripa", y se divide en tres bloques: las páginas iniciales o preliminares, el cuerpo de la obra y las páginas finales.
las páginas iniciales o preliminares
Las páginas iniciales o preliminares establecen el contexto y la formalidad del libro. Si bien algunas de ellas pueden omitirse, en general suelen aparecer las siguientes:
- Páginas primeras falsas, páginas primeras de cortesía o páginas primeras de respeto (páginas 1 y 2, no numeradas). Se trata de las primeras dos páginas, una hoja de papel en blanco por delante y por detrás que aparece inmediatamente después de la segunda de cubierta y que crean una pausa y un espacio "limpio" antes de la inmersión lectora. En ediciones de lujo pueden colocarse varias hojas de este tipo.
- Portadilla, anteportada o falsa portada (página 3, no numerada). Se trata de la tercera página del libro y la primera impresa, pero todavía sin numerar. En ella suele anotarse solamente el título de la obra, a veces abreviado. En el caso de que la obra pertenezca a una colección, se anota también el nombre de la colección y de la persona que la dirige.
- Frente-portadilla o contraportada (página 4, no numerada). Se trata de la cuarta página del libro, del reverso de la portadilla, y tampoco se numera. Generalmente aparece en blanco, aunque puede aparecer en ella el nombre del traductor o ilustrador —si los hay— y también, si la obra pertenece a alguna colección, el nombre de esta. También puede aparecer algún dibujo o ilustración, y en ese caso se la conoce como frontispicio o frontis.
- Portada (página 5, no numerada). Se trata de la quinta página del libro, donde figuran el nombre del autor, el título de la obra —si lo hay, también el subtítulo— y el nombre de la editorial y su sello. También puede aparecer el nombre de la colección —si pertenece a alguna—, el nombre del prologuista y el número de edición. Es habitual confundir la portada con la "cubierta" (primera de cubierta o primera de forros), cuando en realidad la portada está en la parte interior del libro, y no en la exterior.
- Página legal o página de créditos (página 6, no numerada). Se trata de la sexta página del libro, del reverso de la portada. En ella figuran los créditos de la obra e información de tipo legal: el nombre del portadista, del ilustrador o de cualquier otro colaborador, el titular del copyright o el propietario de los derechos de autor, el número ISBN —y, si el libro es un volumen de un conjunto mayor, el número ISBN de la obra completa—, el número de depósito legal, el nombre y el domicilio de la editorial y el lugar y el año de impresión. A veces, también, el número de ejemplares lanzados.
Después de la página legal y antes del cuerpo principal de la obra existen distintos elementos preliminares que pueden aparecer y que normalmente, aunque no de forma obligada, responden al siguiente orden:
- Agradecimientos. Se trata de una página en la que el autor se dedica a agradecer la colaboración de aquellas personas que participaron en la elaboración del libro y su publicación. Cuando el contenido de esta página es breve (no ocupa más de una página), la página siguiente se deja en blanco para seguir con el texto en una nueva página impar.
- Dedicatoria o epígrafe. Se trata de una página en la que el autor dedica su obra a alguna persona en especial, ya sea dirigiéndose a ella directamente, ya sea refiriéndose a ella en tercera persona. Esta página también puede consistir en un epígrafe, es decir, en una cita sugeridora del contenido del libro e inspirada por tanto en él. Cuando el contenido de esta página es breve (no ocupa más de una página), la página siguiente se deja en blanco para seguir con el texto en una nueva página impar.
- Advertencia o nota preliminar. Se trata de una página dedicada a advertir algo que debería tenerse en cuenta antes de iniciar la lectura de la obra en cuestión. En el caso de reimpresiones, suele tratarse de una aclaración, hecha por el autor o por el editor, sobre si la obra ha sufrido o no modificaciones y de qué tipo.
- Prólogo, prefacio, preámbulo o introducción. Se trata de la parte que precede al cuerpo principal de la obra y puede ocupar una o más páginas. Sirve de presentación o introducción a la temática del libro y puede estar escrita tanto por el autor como por el editor o cualquier otra persona entendida en la materia tratada.
- Índice, sumario o tabla de contenidos. Se trata de una lista ordenada de las partes, capítulos y otras subdivisiones que pueda tener la obra, con indicación del lugar y número de página en que aparece cada una de ellas. Con el índice, por tanto, se ofrece al lector una visión panorámica de los contenidos que se tratarán. Normalmente aparece después del prólogo, pero también puede aparecer antes e incluso después del cuerpo de la obra. Es prácticamente imprescindible en las obras de no ficción. En ficción es menos corriente.

El cuerpo de la obra
Se trata de la parte medular del libro y suele estar dividida en distintas partes, secciones o capítulos. Dichas partes, secciones o capítulos se abren siempre en página impar, de manera que si alguno de estos elementos termina en página impar, se deja una página par en blanco para seguir con el contenido en página impar.
las pÁGINAS FINALES
- Epílogo o ultílogo. Se trata de una extensión del relato en la que se refieren las consecuencias de la acción principal contada en él.
- Adenda o conclusión. Se trata de una parte en la que se hace alguna consideración general acerca de la obra o un resumen. Si esta parte es más breve, puede llamarse “A modo de epílogo” o “A modo de conclusión”.
- Apéndice. Se trata de información o material complementario elaborado por el autor que amplia o aclara aspectos que, si se incluyeran en el texto principal, cortarían el ritmo de la lectura (por ejemplo, una cronología detallada de los eventos narrados o un mapa del mundo de fantasía creado).
- Anexos. Se trata de material adicional externo y preexistente (documentos, esquemas, estadísticas, tablas, check list...) relacionado con lo tratado en el cuerpo de la obra que se adjunta para complementarla. Normalmente es material que no pertenece al autor.
- Glosario. Se trata de una o más páginas en las que se definen los términos específicos que han sido usados en el transcurso de la obra.
- Abreviaturas empleadas. Se trata de una o más páginas que ofrecen un listado de los símbolos y/o abreviaturas que han sido usadas en el transcurso de la obra, con su respectiva voz completa.
- Bibliografía. Se trata de la parte en que aparece la relación de libros consultados por el autor para la realización y elaboración de la obra.
- Índice alfabético, onomástico, geográfico, cronológico... Se trata de índices que no se basan en el orden de paginación sino en otra clase de orden.
- Colofón. Se trata de una página, generalmente la última impar impresa de la obra, en la que se anotan el nombre de la imprenta y su logotipo, el lugar y la fecha de impresión, el número de copias impresas y, en ocasiones, incluso el tipo de letra que se ha usado y la clase de papel.
- Páginas últimas falsas, páginas últimas de cortesía o páginas últimas de respeto. Se trata de las últimas dos páginas, una hoja de papel en blanco por delante y por detrás que aparece inmediatamente antes de la tercera de cubierta. En ediciones de lujo pueden colocarse varias hojas de este tipo.
Conclusión
Dominar este vocabulario no te convierte en diseñador o impresor. Te convierte en un autor más completo.
Entender la función de cada elemento te permite dialogar con una editorial de una forma más profesional, comprender las decisiones que se toman sobre tu obra y, sobre todo, analizar cualquier libro con una nueva profundidad. Ya no solo ves una historia; ves un producto cultural complejo y cuidadosamente construido.
Este conocimiento te da rigor. Te da confianza. Te permite, en definitiva, ser un mejor aliado en la increíble tarea de fabricar un libro.