Agencia literaria Casanovas & Lynch
Cuando piensas en una agencia literaria, es fácil imaginar una maquinaria diseñada para fabricar bestsellers. Pero en el ecosistema editorial existen refugios de otra naturaleza; lugares donde el principal objetivo no es vender miles de ejemplares en un mes, sino construir carreras literarias que perduren décadas. Son agencias que no siguen las tendencias, sino que ayudan a crearlas.
En el corazón de Barcelona, la agencia literaria Casanovas & Lynch se ha consolidado como uno de los máximos exponentes de esta filosofía. Más que una empresa, es un sello de excelencia, un filtro de calidad tan riguroso que su catálogo se lee como un mapa de la mejor literatura contemporánea en español. Representar a autores como Javier Marías, Mariana Enriquez o Juan Gabriel Vásquez no es fruto del azar, sino de una estrategia basada en un único pilar: el prestigio.
En este artículo te contaré la fascinante historia de Casanovas & Lynch y su particular forma de trabajar. Analizaré el perfil de los autores que la definen y te explicaré la verdad sobre qué posibilidades tienes de contactar con ella.

Tabla de contenidos
De Mercedes Casanovas a María Lynch
La solidez de Casanovas & Lynch se entiende a través de las dos figuras que han marcado su historia, consolidando una transición que ha potenciado su prestigio internacional.
LA VISIÓN FUNDACIONAL DE MERCEDES CASANOVAS
Para entender la importancia de Casanovas & Lynch, hay que viajar a la España de 1981. El país vivía la efervescencia de la Transición, un momento de apertura cultural y de reconstrucción de los puentes con el mundo tras décadas de aislamiento. Había un hambre real por descubrir las corrientes de pensamiento que circulaban fuera de nuestras fronteras y, a la vez, una nueva generación de autores españoles y latinoamericanos listos para contar sus historias sin la mordaza de la censura.
Es en este preciso caldo de cultivo, en ese momento de enorme vitalidad, donde el gesto de Mercedes Casanovas adquiere su verdadera dimensión. Fundar la agencia en ese instante no fue simplemente una decisión empresarial; fue un acto de vanguardia y modernidad por varias razones:
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La vocación internacional de la agencia era una apuesta a dos bandas. Por un lado, implicaba tener el criterio para seleccionar lo mejor de la literatura extranjera y traerla a un mercado hispanohablante ávido de nuevas ideas. Por otro lado, significaba tener la audacia de viajar a las ferias internacionales para decirles a los grandes editores de Londres, Nueva York o París: "La literatura que se está escribiendo en español es tan potente como la vuestra y merece ser leída en todo el mundo". No era solo intermediación; era un proyecto cultural.
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En un mercado que empezaba a descubrir el marketing y las ventas masivas, Casanovas optó por el camino más difícil: el de la calidad literaria como único criterio. Esto significaba construir carreras. Significaba, en lugar de perseguir el éxito comercial inmediato, buscar autores con una voz propia, un proyecto a largo plazo y una obra capaz de resistir el paso del tiempo. Era una inversión en el prestigio, el activo más valioso y duradero en el mundo del libro.
Los dos primeros años de vida de la agencia sirvieron para sentar las bases de este proyecto, pero el movimiento que definiría su futuro y cimentaría su estatus llegaría en 1983: el establecimiento de su sede permanente en Barcelona.
La elección no fue, en absoluto, casual. Barcelona era, y sigue siendo, la capital indiscutible de la edición en lengua española, el hogar histórico de los grandes sellos editoriales (como Anagrama, Tusquets o Seix Barral) y un imán para el talento creativo de España y Latinoamérica. Plantar su bandera en Barcelona no fue solo un cambio de dirección postal; fue una declaración de intenciones. Significaba estar en el epicentro donde se tomaban las decisiones, respirar el mismo aire que los editores y autores que definían el panorama literario, y posicionarse ya no como un actor periférico sino como una pieza central del engranaje cultural hispanohablante. Esa decisión estratégica de 1983 fue la que ancló a la agencia en el corazón de la industria, un lugar que nunca ha abandonado.
LA TRANSFORMACIÓN BAJO MARÍA LYNCH
El futuro y la identidad actual de la agencia llevan el nombre de María Lynch. Se incorporó en 2001, con apenas 22 años, y se convirtió en socia en 2010.
Hija del escritor argentino Enrique Lynch —exiliado a España y donde fue pareja de la misma Mercedes Casanovas— y nieta de la reconocida escritora argentina Marta Lynch, su conexión con la literatura latinoamericana es profunda y personal. "En cierto modo, también leo como una argentina", admite. Esta doble perspectiva cultural ha sido clave para convertir a la agencia en el puente predilecto para las voces más potentes de América Latina.
UN EQUIPO CON VOCACIÓN INTERNACIONAL
Hoy, la agencia está formada por un equipo de ocho personas cuyo rasgo definitorio es una profunda vocación internacional, no solo profesional sino también biográfica. Junto a María Lynch, figuras como Sandra Pareja, responsable de derechos internacionales y también agente literaria, encarnan esta filosofía. De madre italiana y padre peruano, criada entre Toronto y Detroit, Pareja es, en palabras de Lynch, "un puente entre mi forma de leer el libro y la de un editor estadounidense".
Este ADN multicultural se extiende por todo el equipo: Marina Penalva tiene ascendencia española e irlandesa; Nathalie Eden Jornales es venezolana, hija de padres filipinos y colombianos; y Sarah Guilloret tiene padre francés y madre germano-holandesa. Esta diversidad no es una anécdota, sino el motor que permite a la agencia moverse con fluidez entre mundos y culturas, comprendiendo cada obra desde múltiples perspectivas.
El catálogo de Casanovas & Lynch
Con un catálogo selecto de unos noventa escritores (españoles y latinoamericanos), su trabajo se centra en la atención personalizada. La propia María Lynch lo define con una metáfora precisa: "Podría unir con una línea todos mis autores, como si fueran una constelación". Esa imagen refleja un catálogo con una identidad coherente, donde cada estrella, aunque única, forma parte de un mismo firmamento de excelencia literaria. Por poner algunos nombres, la agencia representa a:
- Los españoles:
- Manuel Vilas. Destaca por su obra lírica Una sola vida y las novelas Aire nuestro, Ordesa, Alegría (finalista del Premio Planeta) o Nosotros (Premio Nadal de Novela).
- Elvira Navarro. Autora de La ciudad en invierno, La ciudad feliz, Los últimos días de Adelaida García Morales o La trabajadora. En 2010 formó parte de la lista de los 22 mejores narradores en lengua española menores de 35 años de la revista Granta y ha sido galardonada con el Premio Jaén de Novela, el Premio Andalucía de la Crítica y el Premio Cálamo Extraordinario.
- Los argentinos:
- Mariana Enriquez. Autora de las novelas Bajar es lo peor, Cómo desaparecer completamente y Nuestra parte de noche (Premio Herralde de Novela y Premio de la Crítica 2019), las colecciones de cuentos Los peligros de fumar en la cama, Las cosas que perdimos en el fuego —publicada en veinte países y galardonada en 2017 con el Premi Ciutat de Barcelona en la categoría «Literatura en lengua castellana»—, y Un lugar soleado para gente sombría. Su obra ha sido ganadora del Premio Iberoamericano de Letras José Donoso.
- Jorge Fernández Díaz. Autor, entre otras, de Mamá, La logia de Cádiz, Alguien quiere ver muerto a Emilio Malbrán, El secreto de Marcial o la saga policial El puñal (Destino, 2015), ha sido finalista del Gran Premio de Literatura Policiaca de Francia 2019 y del Festival Violeta Negra de Toulouse 2020 y ha recibido prestigiosos premios por su obra, entre ellos el Premio Nadal de Novela.
- Los chilenos:
- Raúl Zurita. Poeta autor de Anteparaíso, Literatura, lenguaje y sociedad, El paraíso está vacío, Canto a su amor desaparecido o El amor de Chile y traducido al inglés, italiano, francés, árabe, hindi, esloveno, alemán, ruso, noruego o chino. Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda, Premio Nacional de Literatura de Chile, Premio Iberoamericano Reina Sofía o el Premio Internazionale Alberto Dubito.
- Paulina Flores. Por Qué vergüenza, fue ganadora del Premio Roberto Bolaño, el Premio del Círculo de Críticos de Arte a la Mejor Escritora Novel y el Premio Municipal de Literatura de Santiago. En 2021 fue seleccionada por la revista Granta como uno de los 25 mejores narradores en español menores de 35 años.
- Los colombianos:
- Juan Gabriel Vásquez. Autor, entre otros, de El ruido de las cosas al caer (Premio Alfaguara, Premio Gregor von Rezzori, International IMPAC Dublin Literary Award y que vendió más de 100.000 ejemplares en inglés, demostrando que prestigio y éxito comercial pueden ir de la mano), Las reputaciones (Premio Real Academia Española, Premio Arzobispo Juan de San Clemente, Prémio Casa da América Latina de Lisboa), La forma de las ruinas (Prémio Literário Casino da Póvoa) y Volver la vista atrás (Premio Bienal de Novela Mario Vargas Llosa, Prix du Meilleur Livre Étranger, Premio Novela Europea Casino de Santiago), sus libros se han publicado en 30 lenguas.
- Fernando Vallejo. Autor, entre otros, de un ciclo de novelas autobiográficas agrupadas bajo el título de El río del tiempo —La Virgen de los sicarios, El desbarrancadero, La Rambla paralela, Mi hermano el alcalde— y Premio de novela Rómulo Gallegos.
- Las mexicanas:
- Ángeles Mastretta. Ganadora del Premio Mazatlán en México por su primera novela, Arráncame la vida, se convirtió en un verdadero fenómeno editorial. Con Mal de amores fue la primera mujer en ganar el Premio Rómulo Gallegos.
- Laura Esquivel. Autora, entre otras, de Como agua para chocolate, una de las novelas más leídas de las letras mexicanas, traducida a más de 30 idiomas y llevada a la pantalla en 1992.
- Los peruanos:
- Santiago Roncagliolo. Autor del libro de cuentos Crecer es un oficio triste y de las novelas Pudor —traducida a varias lenguas y ADAPTADA AL CINE—, Abril rojo —ganadora del premio Alfaguara— y El año en que nació el demonio.
- Gabriela Wiener. Autora de los libros Sexografías, Nueve Lunas, Llamada perdida, Dicen de mí y los libros de poemas Ejercicios para el endurecimiento del espíritu y Una pequeña fiesta llamada eternidad, ha sido traducida al inglés, portugués, polaco, francés e italiano.
Su catálogo también se define por la paciencia. La historia con Andrés Barba es el ejemplo perfecto. Lynch detectó su talento cuando él, con 25 años, fue finalista del Premio Herralde. Sin embargo, no empezaron a trabajar juntos hasta 16 años después. "Llegó en el momento justo", afirma Lynch. "Quizá las cosas llegan cuando tienen que llegar". Sin duda, esa visión a largo plazo es la base sobre la que la agencia construye carreras sólidas.
LA GESTIÓN DE LA OBRA DE AUTORES FALLECIDOS
María Lynch gestiona activamente el legado de su abuela, la escritora argentina Marta Lynch, reeditando sus libros y velando por su memoria. De hecho, la agencia gestiona la obra de autores que son historia viva de la literatura, como Javier Marías, de cuyo legado actúa como albacea. Este es, posiblemente, el mayor símbolo de confianza que se puede depositar en un agente, y es crucial entender lo que implica.
Ser "albacea" va mucho más allá de gestionar los derechos en nombre de los herederos. Significa convertirse en el custodio y protector de la integridad artística de la obra. La agencia no solo negocia contratos; toma las decisiones estratégicas que el propio autor tomaría. Esto incluye:
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Decidir sobre el futuro de la obra. Tiene la autoridad para aprobar o rechazar nuevas ediciones, traducciones o adaptaciones audiovisuales, velando siempre por que se respete el espíritu original del autor.
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Gestionar el material inédito. Es ella quien decide si la correspondencia, los borradores o cualquier texto no publicado por el autor en vida debe ver la luz o permanecer guardado, protegiendo su reputación de publicaciones que él no habría autorizado.
EL RESPETO POR LOS TRADUCTORES: UN SELLO DE CALIDAD
Un detalle que define el compromiso de la agencia con la literatura es el profundo respeto por la figura del traductor. La agencia es proactiva en el desarrollo de relaciones con ellos, reconociendo su papel crucial en la difusión internacional de una obra. Para esta agencia los traductores no son meros intérpretes, sino también artistas. Este enfoque integral demuestra una comprensión profunda de toda la cadena de valor del libro.
¿Sueñas con ser parte de su catálogo? La realidad del contacto
Llegados a este punto, es probable que te estés haciendo la pregunta clave: ¿cómo puedo conseguir que me representen? Aquí es donde la exclusividad y el prestigio de la agencia se manifiestan con mayor claridad.
Casanovas & Lynch busca voces con una ambición literaria excepcional. No importa tanto el género como la calidad y la originalidad de la propuesta. Buscan autores con un mundo propio, un compromiso total con su escritura y el potencial para construir una obra sólida y perdurable. En su página web oficial, la agencia es absolutamente transparente sobre su política de recepción de manuscritos o propuestas. Cito textualmente: "Para poder dedicar tiempo a su lista actual, Casanovas & Lynch no está en búsqueda activa de autores".
¿Qué significa esto? Que, en este momento, aceptar un manuscrito o una propuesta les impediría atender correctamente su lista cerrada de representados. Es, por tanto, una muestra de respeto hacia esos autores que ya representan, una política que prioriza la calidad del servicio sobre el crecimiento constante.
DATOS DE CONTACTO
Estos son los datos de contacto, aunque recuerda: no deben usarse para el envío ni de manuscritos ni de propuestas no solicitadas. Solo para consultas profesionales.
Casanovas & Lynch
- 📍 C/ Diputació, 307, 1º 1ª – 08009 Barcelona
- 📞 (+34) 93 212 47 91
- 📠 (+34) 93 209 22 39
- 📧 info@casanovaslynch.com
- 🌐 casanovaslynch.com
- 📸 @casanovaslynch
- ln Marina Penalva
Si quieres saber más sobre otras agencias, consulta el Directorio de agencias literarias en España.
Conclusión
En un mundo editorial que a menudo se rinde a la velocidad y a lo efímero, Casanovas & Lynch representa la resistencia. Es la prueba de que la mejor estrategia a largo plazo es, y siempre ha sido, la calidad. Su modelo de negocio no consiste en abrir la puerta a cientos de autores, sino en elegir a unos pocos y construir para ellos un hogar sólido desde el que puedan lanzar su obra al mundo.
La agencia no es, por tanto, una puerta de entrada al sector para escritores noveles, sino un posible destino de consagración. Es el recordatorio de que en la literatura, como en la arquitectura, las estructuras más sólidas y bellas no se improvisan: se diseñan, se cuidan y se construyen con paciencia.